1.23.2015

Semana Ajetreada


Definitivamente, esta semana ha sido la más ocupada que he tenido! Desde el martes mi esposo y yo hemos estado de aquí para allá y de allá para acá, arreglando documentos de nuestras hijas y también documentos que él necesitaba llevar a su viaje a Nueva York. Lo bueno de todo esto, es que terminamos todo a tiempo, excepto por otros papeles que todavía no están listos, pero ese proceso lo vamos a terminar ya que él regrese de su viaje.  

Ayer por la mañana fui a dejar a mi esposo al Aeropuerto Internacional de Atlanta, salimos muy temprano de casa y tomamos un taxi a la estación de tren. Antes de llegar a la última parada del tren; recibí una llamada de la escuela donde estudian mis hijas, diciéndome que mi hija Sasha no se sentía bien, y que teníamos que ir por ella a la escuela. En ese momento, sentí una gran confusión entre ir a dejar a mi esposo hasta el aeropuerto o pasarme a otro tren para recoger a mi hija y llevarla a casa. 

Llegando a la ultima parada del tren que es la del aeropuerto, decidí dejar a mi esposo; lo abrace, le di un beso en la mejilla y le desee un feliz viaje.

Me subí al tren que me llevaba directo a casa, me puse a escuchar música en SPOTIFY por un momento. Luego me canse de escuchar música y me di cuenta de lo mucho que  extrañaba a mi esposo y de lo mucho que me hacia falta. Miré por todos lados, las caras nuevas que iban y entraban en el tren mientras yo seguía en el mismo lugar, sentada, sola. 

En ese momento, sentí como la tristeza invadía mi corazón, empezaron a rodar palabras en mi mente, que no tenían nada que ver con la situación que yo estaba pasando en ese momento, de ahí salio este poema que escribí de camino a casa. 

 La ventana del olvido

Y él miraba la ventana,
la ventana del olvido.
Lo que algún tiempo dejo atrás,
un pasado destruido.
Sus lagrimas corrían por sus ojos
al recordar corazones partidos.
Su boca mencionaba sus nombres
al sentirse entristecido.
Y él miraba la ventana,
la ventana del olvido.
Sus manos tocaban recuerdos,
que alguna vez tuvo en su nido.
Y él miraba la ventana,
la ventana del olvido.
Recordando cada instante y cada corazón herido.


En un abrir y cerrar de ojos llegue a casa, de ahí, fui a recoger a mi hija a la escuela y finalmente volví a casa a descansar después de un largo viaje en tren y una mañana muy estresada.


Muchas gracias por pasar por aquí y leerme!
M.


1.21.2015

Vivir


  • “Vivir es dar lo máximo todos los días. Afrontar los problemas, disfrutar las sonrisas y sentir con el corazón” E I. Franicevich.

1.19.2015

Caminando por Buckhead...


El viernes pasado salí a tomar fotos a Buckhead


El día estuvo agradable, después de casi una semana de lluvia y niebla por fin salio el sol.

Camine siete cuadras, desde la primera foto hasta llegar a esta ultima.
El tiempo paso rápido, pero logre tomar varias fotos que más adelante iré publicando. 


Antes de llegar a casa, pase a Hobby Lobby para comprar material que necesitaba para mi proyecto personal.
Compre estos aros que me costaron $1.94 el grande y el pequeño $1.50. No me gusta tirar la tela sobrante, siempre trato de hacer algo creativo con el material que me sobra. Además, esas son las telas que más me gustan por tener un toque antiguo y femenino. 

Continuare publicando más de este proyecto junto con otras fotos que tomo día a día. 
Gracias por pasar por aquí!

Con cariño,
Marisa. 


   


1.17.2015

Envidia


Es un acto sensitivo,
un zarpazo sideral,
una soga que te asfixia,
una daga o un puñal.
El grado máximo de celos,
la cumbre donde se va a parar
cuando se desatan los males
y Pandora te quiere besar.
Es un cúmulo de irritación,
una constante insaciabilidad,
cuando añoras el bien ajeno
que tú no tendrás jamás.
Detestas las vidas felices,
los ambientes de jovialidad
porque tu interior está enfermo
y te duele el bien del mortal.
Culpas a la primavera,
a las luces de la estación,
al tren que volvió a su rutina
dejando vacío tu corazón.
Deseas la piel del otro,
sus lujos, su amor imperecedero,
por eso criticas su vida
y dejas sangrando el tintero.
Es el actor principal
de los pecados capitales,
pues es la envidia irracional
la que hace al hombre vulnerable.

~Fernando